___LA VUELTA___
Cuatro cuentos complementarios___
LA VUELTA - I_____________________
Volver a ver Maiquetía a través de la ventanilla del avión produjo en Conrado una tristeza aún más profunda que la que lo embargaba desde hacía varios meses en París; donde sus excéntricos gustos, una bohemia recién estrenada y una pintura irreconocible por él mismo lo habían condenado a la absoluta indigencia._____
Había caído en aquellos abismos donde no llega la luminosidad de la ciudad luz. Conoció la otra historia, aquella que según parece, nadie le había sabido contar. La de quienes convertidos en fantasmas dentro de cuerpos desvencijados eran tragados por sueños más grandes que sus capacidades, de amores más fuertes que sus corazones; de odios, diferencias o rivalidades más violentos que sus verdaderos temperamentos. Hundido en la pobreza, olvidado por los pocos conocidos, se vio obligado a pedir limosna y durmió en portales, rincones y albergues para indigentes dispuestos por la alcaldía de París._____
Reacio a volver, consciente de la pérdida de su nacionalidad en el ámbito fundamental, empeñado en que nadie lo viera fracasado, imaginando que alguna soleada mañana, el éxito, como el más ardiente caballero sobre un brioso animal, entraría triunfante para rescatarlo, intentó quedarse hasta las últimas consecuencias._____
Cuando el avión se detuvo frente a la terminal sintió que se detuvo algo en él, algo que lamentó fuera el ardor que siempre dominó su corazón. Supo que había cesado algo así como la esencia de la vida, ese algo que nos mantiene lucidos, autónomos para hacer y deshacer. Sintió que había muerto tal esencia, que aquel cadáver que había cumplido y pasado los cuarenta años, aquel rostro reflejando evidencias de un dolor intolerable, ese cuerpo que se movía rígido y temeroso debía ser sepultado en cualquier parte; el lugar no importaba._____
Tomó la decisión, se quitaría la vida. No permitiría seguir siendo arrastrado hasta aquellos oscuros confines siniestros, desbordados, donde iba cada vez más seguido. Sufrir sin pausa cuando estaba lúcido por la certeza de haber atravesado ese espejo, guardado con tanto celo, para entrar a una nítida irrealidad donde toda su vida, las vidas de quienes había conocido, millones de vidas desconocidas, seres espectaculares, monstruosos, lo atormentaban con formas exageradas, reclamos maldicientes, y pero aun, sensaciones alteradas y viscosas, emociones insólitas, despiadadas, imposibles de describir luego._____
Pintar, leer y escribir fueron sus desahogos. Pintar y pintar hasta cuarenta y tantos retratos donde él y todos reflejaban su escandaloso dolor, la mueca recurrente avisando su destino. Primeros planos donde la fuerza del expresionismo lograba recoger con un trazo duro y la sangre saltando, esa interioridad que como un cáncer del alma lo abatía sin reposo. Frente al espejo de la habitación de sus padres, cuando resistía mirarse, se entregaba frenético a dar rostro a su deforme interioridad, una suerte de rito inútil pariendo un mínimo placer, lo poco que quedaba._____
Le contaba a su amigo, al único con quien hablaba, compañero de infancia y delitos juveniles, de aquel otro universo: paralelo, inesperado, distinto al que siempre había habitado. Era, otra vez, París, aquella densidad inapropiada de despojo; una precariedad que lo acribilló._____
En algún momento había atravesado aquel espejo donde reflejamos la angustia pero que tememos visitar, es decir, traspasar. Entonces su vida había cambiado para siempre, era imperativo morir. Un día lo hizo, luego de conseguir el arma, una que guardaba cuidadosamente su padre. Tenía una bala, luego se supo que era fragmentaria; le destrozó los sesos en miles de pedazos. Murió un día después.
No hay ironía que haya costado más a los humanos Que la de escuchar atentos a un experto en política internacional Aquellos que dicen lo que va a ocurrir y cuando ocurre lo contrario -que es casi siempre- nos explican porque se equivocaron Y vuelven y nos cobran. Expertos desde sus puntos de vista Les importa menos o poco porque saben que la gente olvida Inventan razones que parece tráiler de ciencia ficción Justifican actos y decisiones consientes de estar lejos de las víctimas Ridiculizan las realidades al convertirlas en estadísticas y cifras rojas Pero no están sólo en esas tareas de enredar más las cabuyas Le siguen de cerca los expertos en finanzas y en educación E incluso, por delante galopando, tiene a los ecologistas.

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