Ir al contenido principal
__________DECIR COSAS__Nº 1__________ 2018_____ Quiero decir muchas cosas terribles, muchas verdades amargas o apreciaciones muy duras. Pero siento que debo saber decirlas y dejar a un lado tanto empuje emocional y tanto prejuicio sin clara determinación, es decir, saber la realidad-actualidad del miedo que algo me produce y el por qué; según dicen, el miedo es el fundamento secreto o negado -por muchos- del prejuicio en sí mismo. Escribo, porque es un intento de aclararme, de abrir el cuerpo social y mirar su adentro, colmado de posibilidades reales y soñadas, de mucho dolor infringido sin piedad por siglos, de mucha inocencia, valor, absurdos y esperanzas.__________ Quiero ir diciendo-escribiendo con claridad, con un lenguaje claro y correcto, sin insulto ni ofensa provocada por puro ánimo de ofender. Si lo voy a hacer, que sea diciendo verdades que duelan por ser verdades, me refiero a actos, hechos públicos, asuntos que nos conciernen como seres sociales. Lo íntimo lo dejo libre en el Derecho individual de acción y decisión, nada quiero agregar ahora. Es urgente hacer que la palabra vaya más allá de los intereses poderosos y se enfrente al escueto ciudadano de a pie que ve, vemos, como cada día se deteriora y se hace más difícil, hasta el absurdo, mantener nuestros derechos y deberes latentes, vigentes, impostergables y nada negociables, tal cual lo merecemos el hombre y la mujer libres.__________ Quiero completar esta etapa monástica donde, sostener el hogar y no dejar caer la Quinta Lis, se ha convertido en algo diario más cansón que las siete tareas de Hércules. En mi “ascetismo-hedonismo, máximo-mínimo” recae el peso de esta distancia, mitad impuesta mitad elegida. Es el destierro dentro del destierro sin moverme de mi hogar-útero; el refugio sostenido y disfrutado en alguna parte de ese abismo a donde nos tiraron a los que nos gusta la Libertad, los que pensamos incluso más allá de los rebaños “de élite”. Me gusta el trabajo bien remunerado, el deseo de crear, inventar, invertir, disponer y decidir sin ser coartado, humillado y herido.__________
Hacer esas cosas que quiero experimentar, es decir las cosas que de la manera más sencilla o compleja me llevan a los resultados deseados. No quiero dádivas del cielo ni del inmundo sistema que nos ha traído, de forma descabellada y sin tregua, hasta estos exilios dentro y fuera del país. He trabajado, en lo que he aprendido, sé hacer y me gusta, con tesón y constancia, desde hace más de 40 años y apenas hace un año paré en seco para intentar entender esas claves y razones de la debacle completa de Venezuela, y que muchas mentes claras y concisas, no populistas, mencionan en muchas instancias y medios. Me he mirado en el Espejo, en mí mismo, poco me tienta insertarme en su grosor, mucho menos atravesarlo. La intención es la reflexión y la comprensión de lo circundante.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

No hay ironía que haya costado más a los humanos Que la de escuchar atentos a un experto en política internacional Aquellos que dicen lo que va a ocurrir y cuando ocurre lo contrario -que es casi siempre- nos explican porque se equivocaron Y vuelven y nos cobran. Expertos desde sus puntos de vista Les importa menos o poco porque saben que la gente olvida Inventan razones que parece tráiler de ciencia ficción Justifican actos y decisiones consientes de estar lejos de las víctimas Ridiculizan las realidades al convertirlas en estadísticas y cifras rojas Pero no están sólo en esas tareas de enredar más las cabuyas Le siguen de cerca los expertos en finanzas y en educación E incluso, por delante galopando, tiene a los ecologistas.
Tres testimonios invaluables
HOY es un día de esos en que podría fumarme toda la marihuana del mundo para olvidar que existe un planeta llamado Tierra, donde una especie dominante ha creado un infierno para sí misma y para el resto de sus habitantes. Lo más increíble es que es la única especie sobre el planeta que dice saber de la existencia de seres superiores colmados de bondad y de un sentimiento especial, que denominan amor, por el cual pretenden absolver sus daños irreparables. Esta ha sido la semana más larga de mi vida entre las larguísimas semanas que he vivido en estos últimos años y especialmente en los últimos doce meses. la expectativa llena de sombras, de dudas, sobre si saldremos de la pesadilla comunista cuyos niveles de impunidad,corrupción, crueldad, vulgaridad y desprecio por el "otro" han colmado todas las posibilidades de ser peores, pero, sin embargo, siguen empeorando y dañando más cada día. Incluso cuando el presidente Guaidó, lleno de paciencia, exige el cese de la usurpación...