Tanto que se acusa a la burguesía de tantos males, de saber cuidar y sembrar lo suyo, viendo el trabajo como un delito, un "mal burgues", al igual que el ahorro, la constancia, la esperanza y el rendir honores al pasado histórico y la familia; y luego, unos recién leídos aburguesados, mirando lo que pasa con sarcasmos y hasta indiferencia, por sobre el hombro y escribiendo sandeces o frivolidades que consideran geniales opciones o conclusiones que los demás deberiamos acatar . Viviendo sus vidas como épicos episodios de una serie que el mundo mira atento, quisieran ellos, mientras ocurre que apenas algunos saben de sus existencias, de sus reclamos por no ser centros de atención, de sus arrecheras por no tener el dinero o el respaldo para el que, todavía, no han trabajado lo suficiente; tal vez su oferta no está bien expresada o no ha madurado lo suficiente para tener el éxito por el que trabajan. Y es que si algo tiene la burguesía, la cuasi noble, la millonaria, la clase...