Al Borde Extremo De Ir Y Volver.____________Sobre el Seminario Bordes, 2018___
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Creo no equivocarme al decir que ha sido por quinta vez que participo en un seminario de la Fundación Cultural Bordes. En el primero fui asistido por Raimon Colmenares en las instalaciones de la Universidad De Los Andes, sobraron las buenas intenciones y privó la improvisación, por lo que fui presentado con un equipo de sonido deficiente y en el espacio menos adecuado, pero lo hicimos y la experiencia fue importante. En la segunda oportunidad, fui de dos maneras por el desbordado entusiasmo que me producía el tema del seminario. En grupo, siendo parte del Taller Iconoplasta de Poesía, acompañado por Ave, Osvaldo, Sol, Raimon y mi persona, presentado un happening sobre la guerra, la paz, el poder dictatorial, que conmovió al público y a nosotros. Fui también individualmente con una propuesta que me fascinaba y a la que mi querida Liz Pérez contribuyó, de forma determinante, al prestarme la inmensa tela negra de Puropie, con la que los asistentes del seminario crearon un oscuro dormitorio donde un vídeo rodaba y yo leía incansable poemas, pero esto resultó un fracaso al ser retirado intempestivamente el reproductor de vídeo, no promocionado el espacio, lo que se tradujo en escaso público.
El mejor seminario Bordes que viene a mi memoria, Identidades Mínimas, realizado en su totalidad en el conjunto cultural que incluye al museo del Táchira, la Dirección de Cultura y la gran casona de Paramillo. Mi trabajo verso, dado el tema, sobre la demencia senil, el amor filial y la feminidad sin tiempo ni medida. Fue un homenaje a mi madre, fallecida dos años antes, acompañado por el maestro Danilo Chacón y la joven pintora Angeluz, asistidos por Adrián García. Tuve la suerte inmensa de ser atendido de forma perfecta por mi querida Marilyn Fernández, joven curadora de arte, quien cuidó con profesionalismo hasta el último detalle; me permitió sentirme seguro. El horario fue perfecto y el público abundante y entusiasta. Bien dicen que los espacios nos modifican, mejoran o empeoran. Fue la experiencia más humana y gratificante que la performance me ha dejado y los abrazos más solidarios y dulces que he recibido en esta ciudad en deconstrucción.
Al año siguiente -2016- no puede resistirme a asistir cuando leí que el tema era la muerte y todo lo que humanamente la rodea. La visita del poeta-maestro Armando Rojas Guardia me hizo pedirle a Fania que me permitiera alojarlo en la Quinta Lis, sin duda el personaje literario ilustre, de mayor envergadura, que hemos recibido en la Quinta, una semana extraordinaria que cambió algunos puntos fundamentales en la visión del aquí-ahora y del más allá. Acompañado de Elsa Sanguino, Danilo Chacón, Juan Pablus Pernía, Angélica Galavid y Valentina Ovalles; registrados y asistidos por Adrián y Francelis. Fue un honor dedicarle el accionar al poeta huésped, y ser presenciados por la reconocida curadora, María Luz Cárdenas y el maestro de la fotografía Nelson Garrido; un caro reconocimiento que los tres hayan quedado bien impresionados con la propuesta.
Este 2018, mi propuesta era tan oportuna como el tema del seminario, el desarraigo y la dispersión, el exilio, destierro forzado de un territorio agredido y “conquistado” a plomo y otros crímenes lesa humanidad. La idea de presentarnos en el Liceo Simón Bolívar, donde me gradué de bachiller hace 44 años, cuando ese edificio impresionaba a propios y extraños con sus sólidos edificios, su frontón en relieve, sus escalinatas en la entrada principal y sus jardines e inmensos árboles dando especial sombra al famoso “muro”, lugar natural de encuentros, charlas animadas y cigarrillos furtivos. Me sedujo la idea por completo, que luego de tantos años sin ir, podía volver y “devolver” a mi liceo algo positivo como agradecimiento, sobre todo, como aporte en la educación-visión de toda esa juventud que tanta atención necesita.
Encontrarme con las, todavía impresionantes, cuasi ruinas del liceo, los jardines sin orden, exuberantes, descuidados, la entrada principal cerrada, los pasillos sin luces y los baños reducidos al mínimo, amén de las filtraciones y un museo dedicado a los hongos y sus estragos sobre el papel y la memoria, aparte de entristecerme me motivó a apoyar las buenas intenciones de Bordes, del resto de instituciones que los apoyaron y el importante tema a tratar. No mire para los lados y no entendí razones hasta que varias amistades me lo hicieron ver. Lamentablemente, la hora elegida excluyó al estudiantado, también excluyó a muchos amigos con automóvil que se aterran de imaginar sus bienes expuestos a la oscuridad que despierta el hampa que nos acosa. Cuando supe que habría -y hubo- muy buena vigilancia, ya estas personas habían tomado otras decisiones.
Nos presentamos, performance-happening _DE IDA Y VUELTA; yo era el migrante desesperado por probar un bocado de Libertad y vivir mis derechos-deberes humanos y mis sueños empobrecidos. Danilo y Ana Berta, las voces, femenina y masculina, que declamaron los versos del gran poeta Juan Antonio Pérez Bonalde. El intro musical en flauta, muy hermoso por cierto, estuvo a cargo del joven profesor, Mario Zambrano. Poetas que todavía estamos aquí y otros que se fueron, enviaron sus pensamientos poéticos para aportar voces distintas sobre el tema, María Gámez, Raquel Martín, ambas desde España, Sol Blue desde Argentina, Rai Colmenares –actualmente en Lima- Ave y Obitual Pérez con poemas extraídos de nuestro libro registro, Unos Tipos de Frontera, publicado cuando estas migraciones forzadas apenas comenzaban. Freddy Duran, nuestra voz cultural en la prensa que sobrevive y Luis Yrausquin, desde el Hatillo, y pronto a partir; Versos de Danilo Chacón y Joséantonio Hechoarte. En el escenario nos acompañaron para completar la idea del happening y leer todos esos poemas: Carmen Ludene, Osvaldo Barreto, El Tierno, Alexandra Valencia, Rodolfo Sánchez, Wilmary Andrea, Luis Glod y un joven fotógrafo de quien no recuerdo su nombre. Adrián, de nuevo, hizo registro fotográfico y mi bella Constanza, el registro en vídeo.
Con y sin sabores culminamos esta presentación y tuvimos que salir con prisa para caminar desde el liceo hasta Quinta Lis, dadas las dispersas circunstancias y esa rara sensación que me dejó el no poder dirigirme a nuestra desorientada Juventud; ni siquiera desarrollar el foro propuesto, por lo inconveniente de la hora, para agradecer y comunicarse con el público, porque no puedo negar que sí vi en las miradas de distintas personas interés y aprobación por mi trabajo performántico. Había considerado que la acción durará lo menos posible porque al final quería que cada participante leyera el poema correspondiente en su totalidad, era el debido respeto a su apoyo que, por cierto, valoré mucho, pues cuando hice esa convocatoria por internet sobraron los “me gusta” y faltó mayor solidaridad y presencia de tantos poetas migrados y de tantos oprimidos.
































De cualquier manera, estoy profundamente agradecido con Bordes por ser un espacio abierto a las propuestas diversas, tomando un rol catalizador para “reparar”, en parte, la ruptura que la izquierda intransigente y osada, como toda ideología fanatizada, causa diariamente a esta sociedad dispersa, dispersandose y desarraigada en su mayor parte. Debo mencionar la atención de los más jóvenes, chamos liceístas dispuestos a atendernos con gratificante cortesía. Toda esta crítica va con ánimo de construir, además de expresar mis pensamientos con toda la Libertad que requiero para seguir adelante mientras transitamos el lado más oscuro del infierno que nos impusieron. Si algo sale bueno de tanto maltrato, humillación y robo es la intención que todavía muchos tenemos de no dejarnos tragar por los miserables invasores. Muchas Gracias Bordes.
El mejor seminario Bordes que viene a mi memoria, Identidades Mínimas, realizado en su totalidad en el conjunto cultural que incluye al museo del Táchira, la Dirección de Cultura y la gran casona de Paramillo. Mi trabajo verso, dado el tema, sobre la demencia senil, el amor filial y la feminidad sin tiempo ni medida. Fue un homenaje a mi madre, fallecida dos años antes, acompañado por el maestro Danilo Chacón y la joven pintora Angeluz, asistidos por Adrián García. Tuve la suerte inmensa de ser atendido de forma perfecta por mi querida Marilyn Fernández, joven curadora de arte, quien cuidó con profesionalismo hasta el último detalle; me permitió sentirme seguro. El horario fue perfecto y el público abundante y entusiasta. Bien dicen que los espacios nos modifican, mejoran o empeoran. Fue la experiencia más humana y gratificante que la performance me ha dejado y los abrazos más solidarios y dulces que he recibido en esta ciudad en deconstrucción.
Al año siguiente -2016- no puede resistirme a asistir cuando leí que el tema era la muerte y todo lo que humanamente la rodea. La visita del poeta-maestro Armando Rojas Guardia me hizo pedirle a Fania que me permitiera alojarlo en la Quinta Lis, sin duda el personaje literario ilustre, de mayor envergadura, que hemos recibido en la Quinta, una semana extraordinaria que cambió algunos puntos fundamentales en la visión del aquí-ahora y del más allá. Acompañado de Elsa Sanguino, Danilo Chacón, Juan Pablus Pernía, Angélica Galavid y Valentina Ovalles; registrados y asistidos por Adrián y Francelis. Fue un honor dedicarle el accionar al poeta huésped, y ser presenciados por la reconocida curadora, María Luz Cárdenas y el maestro de la fotografía Nelson Garrido; un caro reconocimiento que los tres hayan quedado bien impresionados con la propuesta.
Este 2018, mi propuesta era tan oportuna como el tema del seminario, el desarraigo y la dispersión, el exilio, destierro forzado de un territorio agredido y “conquistado” a plomo y otros crímenes lesa humanidad. La idea de presentarnos en el Liceo Simón Bolívar, donde me gradué de bachiller hace 44 años, cuando ese edificio impresionaba a propios y extraños con sus sólidos edificios, su frontón en relieve, sus escalinatas en la entrada principal y sus jardines e inmensos árboles dando especial sombra al famoso “muro”, lugar natural de encuentros, charlas animadas y cigarrillos furtivos. Me sedujo la idea por completo, que luego de tantos años sin ir, podía volver y “devolver” a mi liceo algo positivo como agradecimiento, sobre todo, como aporte en la educación-visión de toda esa juventud que tanta atención necesita.
Encontrarme con las, todavía impresionantes, cuasi ruinas del liceo, los jardines sin orden, exuberantes, descuidados, la entrada principal cerrada, los pasillos sin luces y los baños reducidos al mínimo, amén de las filtraciones y un museo dedicado a los hongos y sus estragos sobre el papel y la memoria, aparte de entristecerme me motivó a apoyar las buenas intenciones de Bordes, del resto de instituciones que los apoyaron y el importante tema a tratar. No mire para los lados y no entendí razones hasta que varias amistades me lo hicieron ver. Lamentablemente, la hora elegida excluyó al estudiantado, también excluyó a muchos amigos con automóvil que se aterran de imaginar sus bienes expuestos a la oscuridad que despierta el hampa que nos acosa. Cuando supe que habría -y hubo- muy buena vigilancia, ya estas personas habían tomado otras decisiones.
Nos presentamos, performance-happening _DE IDA Y VUELTA; yo era el migrante desesperado por probar un bocado de Libertad y vivir mis derechos-deberes humanos y mis sueños empobrecidos. Danilo y Ana Berta, las voces, femenina y masculina, que declamaron los versos del gran poeta Juan Antonio Pérez Bonalde. El intro musical en flauta, muy hermoso por cierto, estuvo a cargo del joven profesor, Mario Zambrano. Poetas que todavía estamos aquí y otros que se fueron, enviaron sus pensamientos poéticos para aportar voces distintas sobre el tema, María Gámez, Raquel Martín, ambas desde España, Sol Blue desde Argentina, Rai Colmenares –actualmente en Lima- Ave y Obitual Pérez con poemas extraídos de nuestro libro registro, Unos Tipos de Frontera, publicado cuando estas migraciones forzadas apenas comenzaban. Freddy Duran, nuestra voz cultural en la prensa que sobrevive y Luis Yrausquin, desde el Hatillo, y pronto a partir; Versos de Danilo Chacón y Joséantonio Hechoarte. En el escenario nos acompañaron para completar la idea del happening y leer todos esos poemas: Carmen Ludene, Osvaldo Barreto, El Tierno, Alexandra Valencia, Rodolfo Sánchez, Wilmary Andrea, Luis Glod y un joven fotógrafo de quien no recuerdo su nombre. Adrián, de nuevo, hizo registro fotográfico y mi bella Constanza, el registro en vídeo.
Con y sin sabores culminamos esta presentación y tuvimos que salir con prisa para caminar desde el liceo hasta Quinta Lis, dadas las dispersas circunstancias y esa rara sensación que me dejó el no poder dirigirme a nuestra desorientada Juventud; ni siquiera desarrollar el foro propuesto, por lo inconveniente de la hora, para agradecer y comunicarse con el público, porque no puedo negar que sí vi en las miradas de distintas personas interés y aprobación por mi trabajo performántico. Había considerado que la acción durará lo menos posible porque al final quería que cada participante leyera el poema correspondiente en su totalidad, era el debido respeto a su apoyo que, por cierto, valoré mucho, pues cuando hice esa convocatoria por internet sobraron los “me gusta” y faltó mayor solidaridad y presencia de tantos poetas migrados y de tantos oprimidos.
De cualquier manera, estoy profundamente agradecido con Bordes por ser un espacio abierto a las propuestas diversas, tomando un rol catalizador para “reparar”, en parte, la ruptura que la izquierda intransigente y osada, como toda ideología fanatizada, causa diariamente a esta sociedad dispersa, dispersandose y desarraigada en su mayor parte. Debo mencionar la atención de los más jóvenes, chamos liceístas dispuestos a atendernos con gratificante cortesía. Toda esta crítica va con ánimo de construir, además de expresar mis pensamientos con toda la Libertad que requiero para seguir adelante mientras transitamos el lado más oscuro del infierno que nos impusieron. Si algo sale bueno de tanto maltrato, humillación y robo es la intención que todavía muchos tenemos de no dejarnos tragar por los miserables invasores. Muchas Gracias Bordes.
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